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El RREM le devolvió a Caryn French la casa de su infancia

El RREM le devolvió a Caryn French la casa de su infancia

Caryn French, participante en el Programa de RREM: «El RREM se encargó de todo. Me encantó”

 

Keansburg, New Jersey
Visita: Martes, 14 de julio de 2015

 

Como tantas otras personas, Caryn French perdió todo con el huracán Sandy.

 

Ella fue a trabajar la noche en que Sandy tocó tierra el 29 de octubre de 2012, al norte de Atlantic City. En ese entonces, ella trabajaba a pocas cuadras de su casa en Keansburg, en el condado de Monmouth. Sinceramente, ella no pensaba que Sandy iba a ser “uno grande”. La señora French había recibido alertas tantas veces durante varios años, y más recientemente con el huracán Irene, que ya no sabía si tomar tan en serio las advertencias.

 

Ese día, mientras estaba en su trabajo, escuchó que el agua estaba subiendo rápidamente. Fue entonces, cuando alrededor de las 8:30 de la noche comenzó a caminar la corta distancia a su casa para ver cuán mal estaba la situación. Cuando empezó a regresar, el agua le llegaba a los tobillos. Mientras caminaba, el agua subió hasta sus espinillas y, luego, hasta sus rodillas y, luego, hasta su cintura. Finalmente, cuando llegó a su casa a las 2:00 de la mañana, el agua le llegaba a la altura de su pecho. Ella se estuvo sosteniendo de las cercas de los vecinos para no dejarse llevar por la corriente. La señora French lo recuerda ahora y se da cuenta que regresar caminando a su casa fue “una mala idea”-ella admite. Las alcantarillas estaban destapadas y ella podría haber sido succionada por el sistema de drenaje.

 

Cuando ella vio lo inundada que estaba su casa, ahora dice: “Me sorprendí. Tenía miedo por mis mascotas”. Ella perdió un perro en el huracán: un pequeño Yorkie. Todavía se siente muy culpable porque no estar en casa para proteger a sus mascotas y asegurarse de que estuvieran a salvo. “No me importaba la casa, pero mi perro…”

 

La señora French perdió reliquias familiares que había recibido de su abuela. “Mi abuela había conservado estas cosas por años y años y ahora que sólo las tuve por unos meses, luego, todo se había perdido. Me tomó tiempo poder superarlo”.

 

Perdió todas sus posesiones domésticas, desde muebles hasta la ropa…todo. Ella guardaba sus posesiones en un área de almacenamiento en la planta baja en ese entonces, porque justo se había terminado un trabajo en el techo y había sacado las cosas del área de almacenamiento del piso superior para permitir las obras en el techo.

 

La señora French también perdió la casa misma. Aproximadamente 4 pies de agua invadieron su casa durante Sandy. La fuerza del agua desplazó las vigas de su lugar en la casa; una de las principales razones por las que la casa tuvo que ser demolida. Antes de Sandy, la mayor altura del agua en su calle nunca sobrepasó la acera.

 

Después de Sandy, ella dejó su casa “con sólo lo que yo llevaba encima”.

La señora French nació en el Bronx, en New York. Su padre trasladó la familia a Keansburg cuando era una niña porque él había escuchado que era un lugar agradable para vivir cerca del agua. Ella había vivido en la casa de Oak Street durante 31 años. Cuando su madre se mudó, Caryn French se hizo cargo de la casa de su infancia.

 

Nunca pensó en dejar su hogar y su comunidad. “¿A dónde iba a ir? Es aquí donde vivo. Crecí en esta casa. Yo no iba a renunciar a ella. Yo no iba a irme. Es mi casa. Por supuesto que de ninguna manera yo me iba a ir”.

 

Ella presentó su solicitud de asistencia al Programa de Reconstrucción, Rehabilitación, Elevación y Mitigación (RREM) el 24 de mayo de 2013, el primer día en que se podían presentar las solicitudes. Se enteró del programa a través de un vecino. Tan pronto como lo hizo, ella empezó a pasar la voz sobre el programa de RREM a todos aquellos a quienes ella conocía, que fueron afectados por Sandy, animándoles a presentar una solicitud. “Sé que hay otros que tienen menos de lo que yo poseo”.

 

Después de haber experimentado enormes dificultades con la FEMA y con su compañía de seguro contra inundación posteriormente al paso de Sandy, la relación con el programa de RREM fue un alivio para Caryn French. Sobre Carmella Manna, su Asesora de Vivienda en el Centro de Recuperación de Vivienda en Freehold, ella dice “fue maravilloso tratar con ella; siempre hizo más de lo que sus obligaciones le exigían para ayudarme a mí y a mi familia. ¡No hay palabras para describir lo útil que fue!”.

 

La señora French dijo que su Asesora de Vivienda del RREM, le ayudó mucho. “Cuando ella no sabía sobre algo, ella me decía ‘no estoy segura, pero voy a averiguarlo’. Y ella siempre volvía para darme la respuesta. Ella fue la mejor”. La señora French también recibió ayuda de la Iniciativa de Financiamiento Puente (GFI). Su Asesora de Vivienda le ayudó con el papeleo para el programa GFI. Después de Sandy, ella vivió con su madre hasta que pudo volver a su nuevo hogar el 20 de febrero de 2015. “Todo transcurrió sin problemas” -dijo ella. Su casa fue elevada en seis pies.

 

Si no fuera por el Programa de RREM, “no hubiese habido manera de poder regresar a casa. Nunca tuve ningún problema con el RREM” -dijo la señora French, que ahora trabaja como supervisora en la cocina de una escuela secundaria pública.

 

Ella admite que es un poco raro estar en el mismo lugar donde ella creció, teniendo la misma vista del barrio pero desde una casa diferente. Al igual que su madre que le traspasó la casa a ella, tiene también la intención de traspasar la casa a sus dos hijos, quienes ahora tienen 20 y 15 años de edad. Su casa le traía tantos recuerdos de su infancia y su adolescencia y de sus propios hijos cuando estaban creciendo. Aunque ahora vive en una nueva casa en su propiedad, los recuerdos todavía están allí.

 

 

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