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A prueba por inundación: Nuevo propietario de vivienda en Union Beach se recupera con la ayuda del Programa de RREM después de ser fuertemente afectado por Sandy

A prueba por inundación: Nuevo propietario de vivienda en Union Beach se recupera con la ayuda del Programa de RREM después de ser fuertemente afectado por Sandy

David J. Andriola: “El Programa de RREM fue excelente. Estoy tan agradecido por todo”.

14 de junio de 2016
Union Beach, Nueva Jersey

 

Antes de comprar su vivienda en Union Beach, a finales de 2011, David J. Andriola hizo averiguaciones acerca de la propiedad.

 

Andriola no adquirió la vivienda hasta después de que Nueva Jersey recibiera el azote del huracán Irene en agosto de 2011. Esto le permitió observar cómo Irene afectó la vivienda y el vecindario adyacente. Buscó señales de inundación, fugas de agua, mal drenaje, y no las encontró.

 

“No había una gota de agua por ninguna parte” que hubiese causado Irene, recuerda Andriola. “El drenaje era perfecto en la propiedad”.

 

Conversó con otros propietarios en el vecindario sobre cómo les había ido en las postrimerías de Irene, y se enteró de que sus viviendas no se habían sido inundado debido a Irene u otras tormentas fuertes.

 

Por lo tanto, Andriola –conocido entre sus amigos como DJ– compró la vivienda. Ubicada a dos cuadras de la bahía de Raritan, la casa tipo chalet de una sola planta, tenía un área aproximada de 1,000 pies cuadrados. Ésta era la primera casa de la cual era propietario por primera vez en su vida. Compró un seguro por inundación para la estructura de su vivienda y empezó a instalarse en ella.

 

Cuando recién comenzaba a decidir sobre el momento adecuado para empezar a renovar su vivienda a su agrado, el huracán Sandy lo decidió por él.

 

Cuando Sandy embistió, Andriola se encontraba trabajando en A&P en Atlantic Highlands, donde había crecido. La tienda necesitaba empleados para el turno de la noche y él se ofreció voluntariamente. No durmió durante toda esa noche mientras escuchaba los fuertes ruidos de la tormenta.

 

A la mañana siguiente regresó a su casa para evaluar los daños. Una gran terraza de madera proveniente de la propiedad de un vecino, reposaba sobre su propiedad. Pese a que todas las cercas de su casa se habían desplomado, la vivienda aún estaba en pie, lo que le dio esperanzas. Y, entonces, ingresó a ella.

 

Había lodo y algas marinas por todas partes en la casa y un olor desagradable la invadía. La policía caminaba por el pueblo ordenando a todos a salir de Union Beach porque no funcionaban los servicios básicos.

 

“Todo estaba empapado en agua. Me encontraba asustado. Simplemente agarré lo que podía llevar conmigo” y se unió a la evacuación, dice.

 

Tras ponerse en contacto con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), recibió asistencia para alquiler lo cual fue de ayuda en el corto plazo. Mientras presentaba su reclamo del seguro y se ponía en marcha ese trámite, empezó a desmontar toda su casa –paredes, pisos, cielos rasos– para detener el crecimiento del moho. Sabiendo que su seguro por inundación podría ser insuficiente para reparar su vivienda dañada por la tormenta, presentó además una solicitud de subsidio al Estado, la que fue aprobada a través del Programa de Reconstrucción, Rehabilitación, Elevación y Mitigación (RREM, por sus siglas en inglés).

 

“Puesto que acababa de comprar la vivienda, no me quedaba dinero disponible. No podía tomar otro préstamo”, señaló Andriola.

 

Desde el momento en que presentó la solicitud al RREM y hasta el inicio de la construcción, hizo todos los esfuerzos posibles por ahorrar dinero que usó para elevar su vivienda tres pies adicionales a los requeridos para lograr mayor protección.

 

Una vez que se inició la construcción, “quedé sorprendido al ver la rapidez con que hicieron todo”, indicó Andriola, quien vivió con su familia en Atlantic Highlands durante la construcción.

 

Su vivienda completamente reconstruida, está elevada sobre pilotes con muros de separación. Él está utilizando el espacio adicional como garaje y área de almacenamiento.

 

“El Programa de RREM fue excelente”, señaló Andriola, quien volvió a ocupar su vivienda en octubre de 2015. “Mis amigos y familia adoran la vivienda. Estoy muy, muy feliz con el producto final. Es un millón de veces mejor de lo que tenía. Estoy tan agradecido por todo”.

 

En este momento, la parte más difícil para Andriola es determinar cómo decorar su vivienda. Está tomando tiempo para elegir colores de pintura, baldosas contra salpicaduras y otros acabados decorativos.

 

“Estoy haciendo las cosas lentamente y tomándome tiempo para disfrutar verdaderamente del lugar. Mis vecinos de al lado son excelentes. Mis vecinos de enfrente son excelentes. Todos están regresando al vecindario. Es agradable ver eso. Este es un hermoso pueblito. Es encantador y tranquilo; la gente es amistosa. Quiero permanecer aquí durante un buen tiempo”.

 

 

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